Y MI VIDA SIGUIO, ENTRE REUNIONES DE FIN DE A PORQUE SIEMPRE COMO UN KARMA A MI ENTRA EXPOSO SE LE OCURRE MUDARSE EN ESA EPOCA, GRADUACIONES DE MIS BEBES, PEQUE DELINCUENTES JUVENILES Y YO CUAL ESTUPIDA EMBALNDO MUEBLES CAJAS, Y PREGUNTANDOME, QUE CARAJO TENIA EN LA CABEZA CUANDO SE ME OCURRIO ACUMULAR TANTAS COSAS. AH, PEQUE DETALLE EN TODO ESE CAOS SEGUIA TRABAJANDO, UNA FORMA DE DECIR, DABA CLASES, CON CARGO DE CONCIENCIA NO LAS PODIA DEJAR, ME SENTIA COMO CULPABLE SI LAS ABANDONABA SIN HABER TERMINADO DE PINTAR LA FRUTILLA. COSAS DE LA VIDA..

En las comunicaciones establecidas con los mineros, estos se muestran optimistas, pero es probable que la situaci empeore gradualmente, ya que quedaron confinados en un peque espacio de unos 50 metros cuadrados, totalmente oscuro y con una temperatura constante de 36 cent Hasta ahora no ha habido eventos en los que un ser humano haya permanecido varios meses atrapado bajo la tierra. La experiencia comparable, es la de los astronautas en el espacio, y los episodios que similares que se conocen han sido m breves. Un per de tres o cuatro meses es muy prolongado..

To capture a mainstream audience, smart glasses need to be compact and stylish enough that they feel just like a regular pair of glasses. The technology needs to disappear. The closest thing I saw at CES that fits that bill is Vuzix’s waveguide technology (similar to fiber optics), which creates images on lenses no «prisms» or weird outgrowths from your temple.

Diferencia de otros pa el urbanismo aqu no es una disciplina. Hace unos a lleg a ser una especializaci para formar profesionales, que se impart en pregrado en los dos a de la carrera de Arquitectura, pero en alg momento y de manera inconsulta, se elimin La idea entonces fue promover un arquitecto que valiera para todo. La realidad demostr que un reci graduado no puede aspirar a enfrentarse con el abanico de problemas que tiene la profesi.

Desde el inicio comprendemos que el vínculo entre Otto y Ana, ese de «la vida en capicúa», es uno geométrico, y Medem aplica esa geometría a los puntos de vista (el primer contacto visual, el primer beso, el primer encuentro sexual, todo se observa desde dos perspectivas) y a la puesta en escena. El film comienza y termina de igual manera, hay sentencias que se repiten en sincronía («mi vida solo ha dado la vuelta una vez y no del todo, falta lo más importante», «estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande y eso que las he tenido de muchas clases, podría contar mi vida uniendo casualidades») pero hay, por sobre todo, un trayecto constante de un mundo a otro (del más poético y esperanzador al más realista y crudo), eso que tan bien le sale a Medem, que es tan imperceptible como sobrecogedor. El director está explorando en simultáneo dos universos que no solo son los de Otto y Ana, sino los del destino y las casualidades.

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